Domingo Núñez economista

¿Qué significa la desdolarización?

El proceso de desdolarización consiste en que los países diversifiquen sus reservas y se desprendan de la dependencia del dólar estadounidense.
El analista y experto en asuntos globales económico-financiero Pedro Soares destaca la importancia «crucial» de la desdolarización de las economías globales como estrategia fundamental para prevenir catástrofes financieras, similares a la explosión de la burbuja que sacudió a Estados Unidos en 2008.

Según el experto, la desdolarización es una estrategia que apunta a minimizar los impactos de las crisis económicas internacionales en países que históricamente fueron más susceptibles a estos eventos. Soares pone el ejemplo de las economías latinoamericanas que buscan acercarse a China, potencia económica que ofrece estabilidad y solidez financiera.

«China, al invertir en infraestructuras y adoptar políticas de retorno más suaves, se distingue de las imposiciones de austeridad asociadas a menudo al FMI [Fondo Monetario Internacional], una institución con una fuerte influencia de Estados Unidos», reflexiona el analista Soares

Según el analista, esta estrategia no sólo ofrece protección ante posibles crisis, sino que también permite una relación más equilibrada y menos sumisa a los intereses norteamericanos.

Desdolarizar es necesario

Desdolarizar, frente a la impactante deuda de EEUU y su consecuencia en las economías del mundo, es una política previsible y necesaria para mitigar los efectos catastróficos globales de los exorbitantes pasivos y compromisos con sus acreedores que tiene el País de Abraham Lincoln.

El alarmante aumento de la deuda interna de Estados Unidos ha desencadenado acalorados debates tanto dentro como fuera del Congreso estadounidense. Después de todo, la enorme factura podría extenderse a toda la sociedad e incluso al planeta entero.

El doctor en ciencias políticas por la Universidad Federal de Pernambuco (UFPE) y coordinador de la licenciatura en relaciones internacionales de la Facultad Damas, Pedro Gustavo Cavalcanti Soares, destaca las consecuencias negativas que esta realidad impone al país y los impactos al resto del mundo.

Muchos expertos en asuntos globales destacan la importancia de prestar atención a los movimientos estadounidenses y sus consecuencias en el mundo, destacan que el crecimiento descontrolado de la deuda interna afecta directamente áreas cruciales como la salud y la educación en Estados Unidos.


¿A cuánto asciende la deuda de Estados Unidos?

La deuda estadounidense alcanzó recientemente la cifra histórica de 34 billones de dólares, un récord hasta ahora.

Además de tener un impacto en los crecientes índices de pobreza, el país es líder en el aumento de este índice a nivel global. Institutos independientes corroboran esta realidad preocupante, destacando la urgente necesidad de prestar atención a las políticas internas para revertir este escenario.

«Cuando hablamos de las consecuencias de esta deuda, son consecuencias perjudiciales (…) En primer lugar, para los aspectos sociales, educación y salud principalmente. Además, una tasa alta es la creciente tasa de pobreza en el país. No es de extrañar que Estados Unidos es el país donde más crece la pobreza en el mundo», subrayan los analistas del asunto

Mundo multipolar frente al colapso economía global.

¿Cuáles son las características de un mundo multipolar?

Ante el debate sobre la importancia de la multipolaridad frente al crecimiento descontrolado de la deuda interna de Estados Unidos, destacan la relevancia de este escenario no solo en el ámbito político, sino también en la dinámica económica global.

«La importancia de la multipolaridad se debe a varios elementos», sostienen la mayoría de los expertos. Destacan la necesidad de diversificación en los centros económicos, sugiriendo que la democratización de los medios de intercambio puede ser un catalizador para el surgimiento de nuevos centros económicos. Esta diversificación, según economistas, podría contribuir a mejorar la situación económica de varios territorios del mundo.

Esta redistribución, no sólo contribuiría a una mayor equidad en la distribución de la riqueza acumulada en el mundo, sino que también podría alterar el equilibrio del poder geopolítico.

La hegemonía estadounidense, que tradicionalmente ha influido en la dinámica global, podría verse desafiada por un escenario más equitativo en el que múltiples actores económicos compartan la responsabilidad y la oportunidad de impulsar el desarrollo global.