La generosa canasta navideña
Cada año, al acercarse la época decembrina las empresas, gobierno, políticos… preparan la tradicional canasta navideña para sus relacionados y seguidores. Una canasta navideña varía según el escalafón corporativo del trabajador o relacionado político.


Recuerdo que en mi casa llegaban cada año, no una, sino dos, tres, cuatro canasta, cada una llenita de variadas delicias: turrones, vinos, almendras, frutos secos, frutas abrillantadas, dulce de lechosa, panettones, galletas, chocolates,whisky, vino, ponche, caramelos…


Hay tradiciones que se niegan a morir y la canasta navideña es una de ellas. Más de cuarenta años después, ya no como muchacho de casa sino como papa y abuelo, no deja de impresionarme como cada año se cumple el mismo ritual. LLega la navidad y con ella la espera de una canasta de un relacionado, político o gobierno.


Para los estratos sociales de medianos ingresos para bajo la composición de la generosa canasta es variada: Paquete de arroz, harina o pasta, precisamente los mismos productos de cuya escasez nos quejamos, pero que tenemos en casa suficientes como para poder desprendernos de alguno de ellos, en nombre del espíritu navideño, sin mayores consecuencias. Este año, particularmente, nosotros no sabemos si algunos relacionados nos proveerán lo suficiente como para donarlas a personas que viven en la escasez.

¡Feliz navidad!