Por Domingolarevista – Análisis editorial
El economista estadounidense Jeffrey Sachs ha lanzado una advertencia que resume el momento histórico actual: el mundo estaría viviendo el final de la geopolítica liderada por Occidente. La afirmación, recogida por RT durante su intervención en el Diálogo Global del Centro para China y la Globalización, apunta a una transformación profunda del equilibrio de poder mundial.

En términos simples, lo que Sachs plantea es que Estados Unidos y Europa ya no son los únicos que marcan el rumbo económico y político del planeta. China —y en general Asia— ha alcanzado un nivel de desarrollo industrial, tecnológico y diplomático que cambia las reglas del juego.
El fin de un ciclo histórico
Durante más de dos siglos, primero Europa y luego Estados Unidos dominaron la economía mundial. Desde la Revolución Industrial hasta el siglo XXI, Occidente estableció las normas comerciales, financieras y geopolíticas.
Según Sachs, ese periodo está terminando por varias razones:
China se convirtió en la mayor potencia manufacturera del mundo
Asia concentra una parte creciente del crecimiento global
Nuevos bloques económicos reducen la dependencia de Occidente. La influencia diplomática se diversifica. El resultado es un mundo multipolar, donde varias potencias compiten por influencia.
La tensión política en Estados Unidos
Sachs también fue crítico con la situación interna estadounidense. Según RT, calificó al presidente Donald Trump como “fuera de control” y expresó preocupación por la dirección del Gobierno norteamericano.
Más allá de la crítica puntual, el mensaje es más amplio: la incertidumbre política interna debilita la capacidad de liderazgo global de cualquier potencia.
¿Por qué esto importa a República Dominicana?
Este cambio geopolítico no es lejano. Tiene implicaciones directas para el Caribe y para República Dominicana.
Primero, porque el país depende fuertemente del comercio exterior. Un mundo con múltiples centros de poder abre nuevas oportunidades:
Mayor inversión china en infraestructura y turismo Diversificación de mercados de exportación.
Nuevas fuentes de financiamiento
Competencia entre potencias por influencia regional
Segundo, porque República Dominicana mantiene una relación estratégica con Estados Unidos, su principal socio comercial. Un cambio en el liderazgo global obliga a equilibrar relaciones sin romper alianzas tradicionales.
Tercero, porque el Caribe se vuelve geopolíticamente relevante. La cercanía a Estados Unidos, el crecimiento del comercio marítimo y el interés asiático en la región aumentan el valor estratégico del país.
Oportunidad y desafío.
El posible fin del dominio occidental no implica el fin de Estados Unidos como potencia. Más bien implica un equilibrio distinto. Estados Unidos seguirá siendo clave en lo militar, financiero y tecnológico, mientras que China gana terreno en producción e infraestructura.
Para República Dominicana, esto supone:
Más margen de negociación internacional
Mayor competencia por inversiones
Necesidad de diplomacia económica activa
Riesgo de quedar atrapado entre potencias
La clave estará en mantener una política exterior pragmática, orientada al desarrollo nacional.
Un mundo multipolar en construcción
Lo que Sachs plantea no es un cambio inmediato, sino una transición. Occidente pierde exclusividad, pero no desaparece. Asia gana peso, pero aún comparte el liderazgo.
Este nuevo escenario exige a países como República Dominicana actuar con visión estratégica, diversificar sus relaciones y aprovechar las oportunidades que surgen de un mundo menos concentrado.
El tablero global está cambiando. Y aunque la partida se juega entre grandes potencias, sus consecuencias también alcanzan al Caribe.
Fuente: RT, declaraciones de Jeffrey Sachs en el Diálogo Global del Centro para China y la Globalización (21 de marzo de 2026).
Análisis editorial: Domingolarevista.
