Brújula Global
Por Domingo La Revista

Datos y referencias tomados del blog El Lince
Hay semanas en que la televisión parece girar en círculos: los mismos titulares, los mismos países señalados, las mismas amenazas recicladas. Venezuela, Irán, sanciones, advertencias, declaraciones ruidosas. Todo muy visible. Todo muy repetido.
Pero lo verdaderamente importante casi nunca ocupa un primer titular
Mientras la atención mediática se concentra en el conflicto inmediato, el sistema económico y financiero global se está transformando en silencio, sin conferencias espectaculares ni titulares estridentes. Y ahí es donde conviene afinar la brújula.
Uno de los datos más reveladores —señalado por El Lince— es la pérdida progresiva de peso del dólar estadounidense. Hoy, el dólar representa aproximadamente el 46 % de las reservas monetarias mundiales, una cifra histórica: por primera vez en más de 50 años baja del 50 %. En paralelo, el oro ha resurgido con fuerza, alcanzando alrededor del 24 % de las reservas globales, según datos reconocidos por el Banco Central Europeo.
El euro, que durante años fue presentado como alternativa sólida, ronda apenas el 15 %, mientras que el resto se reparte entre otras monedas como el yuan chino, el yen japonés y la libra esterlina.
Pero el verdadero cambio no está solo en las estadísticas, sino en las decisiones estratégicas.
China ha dado pasos que pueden considerarse tectónicos: ha incrementado sustancialmente sus reservas de oro y ha lanzado el Renminbi Digital (yuan digital) para el comercio internacional. Este sistema permite pagos en segundos —alrededor de 7 segundos por transacción— frente a los 3 a 5 días que suele tardar el sistema occidental SWIFT, con una reducción de comisiones cercana al 98 %.
No es un dato menor.
Desde su puesta en marcha, el yuan digital ha comenzado a ser utilizado por países que en conjunto representan más de un tercio del comercio mundial, y la proyección es que, a corto plazo, ese porcentaje se acerque al 40 %. Todo esto ocurre fuera del control financiero occidental.
Aquí entra en escena un actor clave que rara vez se explica con números: los BRICS+.
Tras su ampliación, el bloque BRICS+ (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica, más Arabia Saudita, Irán, Emiratos Árabes Unidos, Egipto y Etiopía) concentra hoy aproximadamente:
- más del 45 % de la población mundial,
- alrededor del 30–32 % del PIB global medido por paridad de poder adquisitivo,
- más del 40 % de la producción mundial de petróleo,
- y una parte creciente del comercio internacional realizado en monedas distintas al dólar.
Según cifras del Fondo Monetario Internacional, China por sí sola representa cerca del 19,6 % del PIB mundial, mientras que Estados Unidos ronda el 14,6 %. Sumados, los países BRICS+ ya superan claramente el peso económico del G7 tradicional.
Este bloque no solo discute comercio. Discute sistemas de pago alternativos, monedas digitales respaldadas por bancos centrales, y mecanismos para reducir la dependencia del dólar. Proyectos como mBridge, en el que participan varios bancos centrales, muestran que más del 90 % de las transacciones realizadas allí se hacen en yuanes.
Cuando uno mira este panorama, entiende mejor muchas tensiones actuales. Países como Irán, Venezuela o Rusia no solo están en el centro de disputas políticas: son actores activos en la desdolarización. Y eso, para el viejo orden financiero, es una línea roja.
Nada de esto suele explicarse con claridad en la televisión.
Se habla del síntoma, pero no de la causa.
Del conflicto, pero no del reordenamiento.
Del ruido, pero no del cambio estructural.
Desde Brújula Global, esta columna nace con un propósito sencillo: mirar donde casi nadie mira, aportar datos, contexto y perspectiva. Porque entender el mundo hoy exige algo más que seguir titulares: exige leer las corrientes profundas que están moviendo el tablero global.
Y aunque no salga en televisión, eso es lo que está marcando el rumbo.
Nota editorial
Los datos y enfoques económicos aquí expuestos toman como base el análisis publicado por el blog El Lince, complementados con cifras de organismos internacionales. La interpretación corresponde a Domingo La Revista, en el marco de su columna Brújula Global.
