Por los caminos de la patria junto a la gente humilde sembrando patria y humanidad. Con dirigentes comunitarios de Mama Tingo, Distrito Municipal, de Monte Plata.

Introducción

En tiempos de prisa, de ruido y de tanta indiferencia, este texto busca ser un alto en el camino. Un recordatorio de lo esencial: el valor de sentir, de educar en la ternura, y de luchar, sin claudicar, por la dignidad de todos. Una reflexión personal que nace del corazón, pero que busca tocar muchas otras conciencias.

Volver a Sentir: un llamado urgente a la sensibilidad y a los valores

Por Domingo Núñez

Volver a Sentir

Lucho —y no me canso de hacerlo— para que los descartados de mi país nazcan, vivan y mueran con dignidad. Así lo soñaron Duarte, Luperón y Bosch. Así lo sigo soñando yo. Porque no hay destino noble que no parta de la dignidad compartida.

Hace poco, leyendo un texto que hablaba sobre esperanza en tiempos difíciles, me encontré con un párrafo que me tocó profundamente. Lo memoricé sin pensarlo, como quien encuentra una brújula en medio de la niebla. Quiero compartirlo con ustedes:

“Abramos nuestro corazón y volvamos a sentir el dolor de la injusticia, de los niños que mueren de hambre y sed. Volvamos a encontrar el sentido de nuestras vidas.”

Estas palabras me estremecieron. Me recordaron que esta lucha por llevar los grandes temas humanos al corazón del pueblo —por hablar de dignidad, de justicia, de compasión— no puede ni debe cesar.

Compartiendo con el futuro de la patria

Pero también me hicieron pensar en un temor que me acompaña: el de que, después de tanto batallar frente a la infinita injusticia de nuestra era, corramos el riesgo de perder la sensibilidad. De acorazarnos. De endurecer el alma para protegernos del dolor. Y eso sería un error trágico.

Volví a encontrar otra frase del mismo texto, igualmente poderosa:

“Abramos nuestra mente, volvamos a sentir la lluvia en la cara y el barro en los pies. El frío, el calor. El canto de un pájaro, el perfume de una flor y el silencio.”

¿No es acaso eso lo que está en juego? Nuestra capacidad de sentir. De conmovernos. De abrir el corazón a la vida, en todas sus formas.

Corremos el riesgo de dejar de sentir amor por el prójimo, por la madre naturaleza, por la vida misma. Y cuando se pierde eso, lo humano se empobrece.

Por eso insisto: debemos asumir con responsabilidad la tarea de educar en valores. En la ternura. En la empatía. En el respeto profundo por todo lo que nos rodea.

No se trata solo de hablar bonito. Se trata de vivir con coherencia. De enseñar con el ejemplo. De recuperar la capacidad de asombro, de escuchar al otro, de no pasar de largo ante la injusticia.

Si dejamos de sentir, perdemos la posibilidad de transformar el mundo.

Y yo, Domingo Núñez, no quiero dejar de sentir. Quiero seguir luchando por un país más justo, más humano, más sensible. Porque solo así podremos construir un futuro donde todos y todas tengamos el derecho —y el deber— de vivir con dignidad.

Título: Volver a Sentir: un llamado urgente a la sensibilidad y a los valores

Autor: Domingo Núñez

Cras clave: dignidad, justicia social, valore