En este día, a cuatro meses de tu partida, madre amada, mi corazón se llena de recuerdos y emociones que nos invaden y me hacen recordar lo especial que eras, tu luz sigue brillando nuestro camino, iluminando cada paso, dándome fuerzas para seguir adelante.
Algunas personas jamás nos dejan, son eternas… Su esencia queda, su voz se escucha, la sentimos sonreír. Aunque ya no podemos verles físicamente, la contemplamos en los recuerdos.
Papá, mamá, el vacío dejado a la partida al infinito es imposible de llenar; las huellas que printiaron en nosotros es indeleble. El legado de amor, bondad y valentía dejado, vive en cada uno de nuestros actos, en cada decisión que tomamos y en cada paso…

Nos sentimos afortunado de haber tenido una madre y un padre ejemplo de lucha, fortaleza y coraje hasta al final.
Nos consuela saber que están Juntos en un apacible lugar, remanso de paz y eternidad, la morada celestial, allende los cielos. Jamás dejaremos de amarlo, padre, madre, sus recuerdos nos acompañarán por toda la existencia. Seguirán vivos en nuestro corazón acicateado por la fuerza de amor que nos unen más allá de la distancia y el tiempo.

Padres queridos, sus miradas comprensivas y sus cálidas palabras de aliento resuenan en nuestra mente como un bálsamo en los momentos de dificultad. Cada enseñanza, cada momento compartido es un tesoro invaluable que conservo en lo más profundo…
Viejos míos, aunque ya no los escuchamos sabemos que sus dulces voces nos susurran en nuestros pensamientos.
Gratitud eterna a nuestros progenitores. Hicieron de nosotros personas de principios y valores. Sus sabias predicas nos prepararon para enfrentar y vivir dignamente la vida.
Vivir es un eterno aprendizaje, cada día aprendemos cosas nuevas, cosas buenas que nos ayudan, que nos guían, en nuestro andar. No sabían ni una pinta de filosofía estoica, implícitamente nos dejaron un principio válido de la filosofía de Marcos Aurelio, Emperador de Roma, de todo lo que te enfrenta día a día, toma lo bueno y hazlo parte de ti, lo malo déjalo al viento… Padre era un filósofo empírico, de pensamiento profundo y juicioso.

Gracias a ambos por cada sacrificio, por cada instante dedicado, por cada consejo sabio y por filialmente habernos amado.
Hay fechas que jamás se olvidan. El 16 de marzo 2016 partió nuestro padre, Manuel A. Núñez Bourdiel, el 7 de junio 2024 le tocó lo inexorable a nuestra madre, Ramona Polanco Robles.
Aunque duela tu ausencia, sé que tu amor es eterno y que nunca nos separaremos realmente. Tu recuerdo seguirá vivo en mí hasta el final de mis días. ¡Te amo, mamá!
Papá, Mamá los extraños a ambos. Ah! salúdame a mamá Niña y a Papá Berto y no te olvides decirle abuelo Pancho que recordamos su ternura y candidez.
Hasta aquí por hoy.
El tercero de tus hijos, en nombre de mis otros seis hermanos, Modesto, Diomedes, Felix, Miguel, José, Carmen y tus nietos.
Domingo Núñez.

