Los BRICS, un complejo bloque de economías emergentes. Esta unión de países con potencial de desarrollo apunta a hacerse un espacio preponderante en la estructura política y económica mundial, hasta ahora dominada principalmente por potencias occidentales.

Domingo Núñez Polanco

Domingolarevista.com

Los BRICS+, ​ anteriormente BRICS, es una asociación, grupo y foro político y económico de países emergentes, que se han constituido en un espacio internacional alternativo al G7.

Los BRICS toman decisiones una vez al año y los miembros del grupo se turnan para ostentar la presidencia durante un año.


El grupo BRICS se fundó en 2006 por Brasil, China, la India y Rusia; en 2011 a ellos se unió Sudáfrica, surgiendo la sigla BRICS.

El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, afirmó en la inauguración del Consejo Ministerial del Brics Plus es una clara confirmación del proceso de concreción de un orden mundial multipolar.

En 2024 al grupo BRICS ingresaron Arabia Saudita, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Etiopía e Irán. Ahora el bloque representa el 42% de la producción global de petróleo y alrededor del 25% de la exportación de bienes. La decisión fue tomada en el mes de agosto 2023 en su decimoquinta cumbre en Johannesburgo, después de que el grupo recibiera interés en unirse al bloque por parte de más de 40 países, que ven en los BRICS una oportunidad para el desarrollo de las economías emergentes y su hegemonía en el orden mundial.

En algún punto de 2021, los países emergentes que formaban para entones el grupo de los BRICS -Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica- dejaron de ser un bloque aspiracional y pasaron a convertirse en un bloque geopolítico de pleno derecho en la comunidad internacional.

Fue ese año cuando sorprendieron con su progreso económico y el PIB de los BRICS superó al de sus homólogos del G7 en términos de paridad de poder adquisitivo como porcentaje del PIB mundial.
El G7 está formado por Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, Francia, Alemania, Italia y Japón. Es una organización que incluye a las siete economías «avanzadas» más grandes del mundo occidental, las que dominan el comercio mundial y el sistema financiero internacional.

Según su sitio web, los BRICS se definen un grupo informal de estados que buscan ampliar su cooperación multilateral y así hacer frente al orden mundial dominado por Estados Unidos y sus aliados occidentales. Intentan crear un sistema mundial más equilibrado en las relaciones económicas mundiales. Pretenden una reforma del sistema financiero vigente, ya que piensan que el actual sistema financiero global favorece a EE. UU y Europa.

Son países emergentes, que presentan un potencial económico interesante y que están llamados a tener un papel clave en el desarrollo y evolución del planeta.

El origen de éste acrónimo (Sigla cuya configuración permite su pronunciación como una palabra,BRICS; ahora BRICS +) hay que buscarlo en 2001 cuando fue ideado. En realidad su “creación” fue el término BRIC, porque aún Sudáfrica no formaba parte de los países del BRIC, puesto que fue posteriormente, en el año 2010 cuando se unió.

Aunque fue en 2001 cuando se creó el grupo, la primera reunión oficial entre sus miembros se produjo años después, concretamente en 2006. Como es lógico, empezaron a surtir efecto estas cumbres, por ejemplo en 2010 se creó el mecanismo de cooperación interbancaria y en 2014 se tomó la iniciativa de la creación de un Banco de Desarrollo destinado básicamente a financiar proyectos de infraestructura en países emergentes.

La importancia que tienen los países del BRICS a nivel mundial.

Si cuantificamos el peso que tienen a nivel mundial los países del BRICS+ vemos que entre ellos acaparan más del 36,7% del PIB mundial y casi la mitad de la población mundial. A esta agrupación le corresponde el 34% del territorio global.

Tras la expansión de los BRICS en 2024, la alianza representa oficialmente el 42% de las reservas mundiales de petróleo y gas. Si eso no fuera suficiente, los BRICS ahora representan la mayoría de las reservas de metales de tierras raras, con un total del 72%. Esto le da a la alianza una ventaja adicional en el comercio mundial de los sectores del petróleo y las tierras raras.

Los países del BRICS se complementan entre sí en la extracción de minerales críticos y la producción. La cooperación podría contribuir al comercio mutuo entre los miembros de los BRICS y asegurar la continuidad del suministro. La alianza también puede decidir sobre la estabilidad de los precios y estar por delante en la toma de decisiones.

Si buscamos elementos comunes entre estos países del BRICS+, podemos encontrar que se trata de países con una extensión geográfica enorme y con gran parte de la población mundial viviendo en ellos, además de destacar por sus potentes recursos naturales.

Podemos enumerar principalmente 5 objetivos que persiguen los países que forman el grupo BRICS + y son los siguientes:

Promueven el cumplimiento del derecho internacional.

Las reuniones que llevan a cabo buscan principalmente mejorar las condiciones económicas de los países que forman el grupo.

Intentan crear un sistema mundial más equilibrado en las relaciones económicas mundiales.

Pretenden una reforma del sistema financiero vigente, ya que piensan que el actual favorece a EE.UU y Europa.

Solicitan tener más peso y opinión relevante dentro del Fondo Monetario Internacional.

Qué se entiende por países emergentes:

Son aquellos que dejaron de pertenecer al tercer mundo pero sin embargo, aún no son países desarrollados, puesto que aún tienen problemas que sufren los subdesarrollados.

¿Cuáles son los países, hasta ahora, definido como emergentes?
Hay por ahí una lista de 18 paises, según ciertos requisitos, para ser denominados países emergentes (2022): Arabia Saudí, Argentina, Brasil, Chile, China, Colombia, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Filipinas, Hungría, India, Indonesia, Irán, Malasia, México, Polonia, Rusia, Sudáfrica, Tailandia y Turquía.

Los nuevos países BRICS.

Ya sabemos que los países originarios BRICS fueron Brasil, Rusia, India y China y que años después se incorporó Sudáfrica. Precisamente fue a raíz de que Sudáfrica entrara a formar parte del grupo lo que abrió la veda para que otros países pretendieran también incorporarse al mismo.

destacamos el caso de Argentina que llevaba mucho tiempo intentándolo, primero estando Cristina Kirschner en el poder y luego con Macri y tuvo que esperar hasta la llegada de Alberto Fernández. Entonces los países del BRICS, en esa reunión (agosto 2023), confirmaron oficialmente las nuevas incorporaciones, quedando la membresía de la siguiente manera:
Brasil (2009)
Rusia (2009)
India (2009)
China (2009)
Sudáfrica (2010)
Incorporaciones ya confirmadas:
Argentina (2024)
Arabia Saudí (2024)
Egipto (2024)
Etiopía (2024)
Emiratos Árabes (2024)
Irán (2024)

También hay otros países interesados en formar parte de los BRICS pero aún no hay nada decidido, tales como por ejemplo Bolivia, Cuba, Honduras, Venezuela. Indonesia, República Democrática del Congo y Kazajistán, entre otros.

El cambio de Argentina

En la cumbre del pasado mes de agosto 2023, Argentina fue invitada a unirse al grupo, pero el triunfo en las elecciones presidenciales de Javier Milei cambió las cosas.

El nuevo presidente decidió no formar parte del grupo BRICS. Esta nueva administración «no considera oportuna la incorporación de la República Argentina al BRICS como miembro pleno a partir del 1 de enero de 2024», afirmó Milei en una carta oficial dirigida al bloque.

Esto es consistente con su deseo declarado de cortar los lazos políticos con China. Milei apoya y es amigable con figuras destacadas de la derecha estadounidense, recuerdan los expertos del centro de análisis Americas Society.


Es preciso añadir que los BRICS+

Están intentando crear una nueva moneda para competir con el dólar estadounidense, una moneda de reserva respaldada por una canasta de sus respectivas monedas. Dicha moneda permitiría su independencia económica mientras compiten con el sistema financiero internacional, en el cual el sistema está dominado por el dólar.

El foro BRICS+ ya es reconocido internacionalmente como una plataforma multilateral de cooperación, deliberación, negociación y coordinación formada por Rusia, India, China, Brasil,Sudáfrica, Arabia Saudita, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Etiopía e Irán.

Su estructura, conformación, fines y objetivos destacan varios aspectos.

En primer lugar:

Su morfología se define por la presencia de “economías en desarrollo”, en gran medida tractoras del crecimiento económico mundial como son China e India, siendo sus respectivos procesos internos de reformas determinantes en la expansión del PBI global durante las dos últimas décadas.

En segundo lugar:

El foro se define por la inclusión de actores considerados en sus respectivas esferas geográficas de acción directa como “potencias regionales”; por lo tanto, en un diverso abanico geográfico de representatividades lo integran actores relevantes de América Latina, África, y Asia.

En tal sentido, el libro Historia y lecciones del BRICS cuyo autor es Mario Guerrero, aporta conceptos, reflexiones y enfoques valiosos que revalorizan el papel del BRICS+ a nivel global. El autor, a través de diversos capítulos apelando a enfoques provistos por el neoinstitucionalismo, describe su surgimiento, trayectoria y existencia los cuales responden tanto a sus respectivos atributos geográficos (extensión, dotación de recursos naturales), demográficos (India y China las naciones más pobladas del planeta) como a históricas reivindicaciones sobre el papel por sus integrantes en el sistema internacional regidas por auto asumidos roles como “países ballena o países pivot”.

«El BRICS es indicativo del rasgo policéntrico que caracteriza un orden político mundial en transición desde el fin del unipolarismo estratégico post Guerra Fría, caracterizado por la creciente relevancia económica que adquieren economías asiáticas en la redistribución del poder mundial y el impulso reformista de potencias emergentes como China e India por sobre el histórico predominio del eje atlántico de poder que pivoteaba sobre la relación Estados Unidos – Europa».

El autor del libro «Historia y lecciones del BRICS» Mario Guerrero, expresa: «Subsidiariamente, confirma la determinación y decisión de sus respectivos líderes políticos de alejar condicionantes ideológicos en el relacionamiento externo para dar lugar a una cooperación de carácter pragmático. Asimismo, demuestra la persistencia de principios centrales de acción internacional compartidos como son la resolución pacífica de conflictos, ganancias de autonomía externa, construcción de poder económico y promoción del desarrollo compartido».

Si bien es cierto que los Países que integran los BRICS+ son economías con diferentes niveles de desarrollo y asimetrías en diferentes sectores, sin embargo, individualmente revelan en diferente grado altos niveles de competitividad sectorial, producción industrial, exportación de servicios, desarrollo científico-tecnológico, producción agroalimentaria y energética; esa heterogeneidad de diferentes niveles de desarrollo particular lo hace un bloque económico plural e inclusivo.

En tal sentido, la “división interna” del trabajo señala que China concentra casi todos los atributos como potencia emergente, seguida por India, Rusia, Brasil y Sudáfrica.

China es una potencia comercial, financiera y tecnológica, India añade a la unión capacidades científico –técnicas y expertise en altas tecnologías computacional, biotecnologías agrícolas y es líder en la producción mundial de medicamentos y vacunas; Rusia, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos e Irán son actores clave en la ecuación energética global al igual que Brasil en materia agroalimentaria; Sudáfrica es la mayor economía en desarrollo del África Subsahariana, no menos importante lo son Egipto y Etiopía.

A lo largo de su historia, los BRICS+ con la incorporación de nuevos miembros demuestra la flexibilidad con que asumen la construcción de legitimidad internacional para el logro de metas compartidas.

Su agenda de cooperación reafirma el convencimiento de sus líderes, respecto de la importancia de persistir en un más intenso diálogo y cooperación en el marco del denominado “multilateralismo del sur”, el cual evoluciona sobre un modo operandi variable de las relaciones interestatales basada en fines prácticos sobre comercio, finanzas, inversiones, transferencia tecnológica y asociación empresarial para potenciar el crecimiento económico.

Cabe destacar que la lectura de sus propósitos y objetivos generales, si bien los intereses económicos suelen primar, la “agenda del BRICS” responde a comunes intereses vinculados, entre otros, a la reforma del sistema de Naciones Unidas, en particular el Consejo de Seguridad (dos de sus integrantes son Miembros Permanentes, China y Rusia) a fin de que refleje la nueva arquitectura de poder mundial y no siga anclado en un formato post II G-M.

También abogan por una mayor representatividad de las economías en desarrollo en organizaciones financieras internacionales (FMI, Banco Mundial), la promoción de nuevas monedas de reserva internacional complementarias al dólar estadounidense (Yuan y otras) y la búsqueda de una correlación más estricta entre poder relativo e influencia en las principales organismos e instituciones globales.

La forma prudente y ecuánime con que los BRICS han enfrentado los embates internacionales a más de una década de existencia y los impactos sufridos ante adversas coyunturas financieras, la escalada de tensiones entre China y Estados Unidos, la desaceleración del crecimiento económico mundial, desglobalización, crisis por la pandemia, mayor proteccionismo comercial, e inacabados conflictos territoriales entre algunos de sus miembros (China e India, guerra Rusia/ Ucrania-OTAN) denota una una conducta resiliente, provisoria y sinérgica de los líderes de los países que forman el grupo BRICS+.

Siguiendo esa línea de acción y principios en el plano internacional con claros objetivos comunes sobre gobernanza global, cooperación entre naciones sur y en desarrollo, promoviendo autosuficiencia alimentaria, energética, desarrollo científico-tecnológico, y eco sostenibilidad ambiental, el bloque BRICS+ aporta riqueza y oportunidad para desentrañar actuales y futuros desafíos de un mundo multipolar que se vislumbra en el menor tiempo posible.

En el actual contexto internacional, caracterizado por la escalada de tensiones internacionales producto de disidencias estratégicas entre Estados Unidos, China, India y Rusia, y pretendidos esfuerzos sobre desintegración o desglobalización, la existencia de los BRICS+ aún ofrece reales alternativas para rebajar tensiones mediante el despliegue de una diplomacia pública y privada que atenúe riesgos inherentes a enfrentamientos amados a gran escala; resultando así un aporte beneficioso e importante de algo que surgió de una coyuntura financiera para convertirse en una realidad cuyo accionar global moviliza mentes y define iniciativas de política exterior, gracias a su mayor influencia y creciente poderío económico, político, tecnológico y militar.

La expansión de los Brics+ hacia nuevos países miembros es un proceso en marcha. El interés de unirse radica en la flexibilidad y apertura que caracterizan a esta estructura. A diferencia de otras alianzas internacionales, este grupo no busca imponer normas o generar conflictos, sino que promueve el diálogo y la cooperación entre sus miembros de forma estratégica y multilateral.

Domingo Núñez Polanco

Domingolarevista.com/La Revista

¿Cuándo y dónde se celebrará la próxima Cumbre BRICS+ 2024?

La próxima cumbre BRICS está programada para octubre de 2024 en Kazán, Rusia , y la agenda se centrará en tres áreas clave: política y seguridad, economía y finanzas, y lazos culturales y humanitarios.

Notas al margen:

Durante su presidencia del BRICS este año, Rusia ha dicho que se centrará en «promover toda la gama de asociación y cooperación en el marco de la asociación en tres áreas clave: política y seguridad, economía y finanzas, y vínculos culturales y humanitarios».

Los últimos informes indican que la alianza discutirá el comercio de petróleo y metales de tierras raras en la próxima cumbre de los BRICS. Los acuerdos comerciales geológicos podrían reescribirse, dando al bloque una ventaja indebida en el establecimiento de transacciones transfronterizas.

«Las perspectivas de cooperación entre los países BRICS en el campo del estudio, desarrollo y uso racional de los recursos minerales,» está en las cartas, leer un informe. «Una de las posibles esferas de cooperación en esta esfera es la ampliación del comercio mutuo de productos minerales y metales con el fin de garantizar la continuidad de los suministros y la estabilidad de los precios,» dijo Evgeny Petrov, el jefe de la Agencia Federal de Gestión de Recursos Subsuelos de Rusia

Además, si los BRICS usan monedas locales para el comercio de minerales raros, el dólar estadounidense comenzará a enfrentar déficits.

El bloque BRICS está agregando todas las materias primas bajo sus mangas y podría cambiar la fortuna de la alianza en los próximos años.

El comercio dentro del bloque ha impulsado significativamente el crecimiento económico de los países participantes, lo que le confiere otro elemento sugerente para otros Estados interesados en unirse. Las áreas de cooperación más prometedoras entre los países miembros incluyen las materias primas, alimentos, productos farmacéuticos y tecnologías de la información.

Los Brics+ representan una fuerza mucho más poderosa que el G7, lo que les otorga un mayor peso en la escena internacional. Esta asociación abierta se está desarrollando como un nuevo polo del mundo, desafiando los antiguos centros de toma de decisiones y permitiendo a las nuevas fuerzas globales tener voz y voto en asuntos importantes