En la siguiente foto mama y Ariel su nieto. Arielito murió trágicamente en un accidente el 19 de mayo 2024. La muerte de su nieto le afectó tanto que no pudo superarla y entró en depresión y por vía de consecuencia en crisis de salud.

Mamá y Arielito, su nieto, muerto trágicamente en un accidente el 19 de mayo 2024. La muerte de su nieto Arielito le afectó tanto que no pudo superarla.


El 16 de marzo 2016 partió nuestro padre, Manuel A. Núñez Bourdiel, al infinito. Hoy 7/6/2024 le ha tocado, lo inexorable, a mi madre, Ramona Polanco Robles.


De algo se, y no tengo dudas: Hoy se encuentran nuestros padres en la morada eterna, luego de 9 años sin verse. Desde allá en la eternidad, ambos nos cuidarán como hicieron siempre desde que vinimos a este mundo terrenal. Ahora lo harán desde los cielos celestiales.


Madre, te vas de viaje a un lugar al que no te puedo acompañar, por el momento, pero siempre estarás en mis pensamientos. Siempre diste lo mejor sin esperar nada a cambio. Te pusiste en último lugar para que tus hijos fueran la máxima prioridad.


Siempre supe que despedir a una madre era parte natural de la vida, pero aun así duele mucho. A pesar de que nos preparamos para despedir a nuestros padres en algún momento de la vida, la realidad nos afecta como si fuera inesperada. Sabemos lo que ocurrirá pero nos resistimos a que se materialice. La muerte es tan solo un cambio de estado de la materia. Tu esencia sigue conmigo y me acompañará por el resto de mis días.


Una madre es la persona más importante en la vida de todo ser humano sin importar el tiempo que transcurra. De niños, nos hace sentir protegidos del peligro y de adultos siempre tiene la palabra o el consejo justo, como resultado de su eterna sabiduría y experiencia con la vida.

Lamentablemente, las madres no son eternas y, como todas las cosas vivientes, tienen su comienzo y final. Cuando finalmente debemos enfrentarnos ante la pérdida inminente de una madre, una mezcla de sentimientos encontrados acuden a la mente exigiendo explicaciones que no existen. No existen recetas mágicas para superar la pérdida por la muerte de una madre. El dolor no desaparece de un día para el otro.


Todo sucede tan rápido que ni nos damos cuenta. Llegado el momento de la partida quisiéramos expresar las mejores palabras de despedida a una madre, pero muchas veces las palabras se quedan atoradas en la garganta, mientras el llanto fluye como una lluvia invernal.


Madre querida, aunque tu partida dejó un vacío en mi vida, también dejó un legado de amor que nunca se desvanecerá.


Mamá, no me olvido de ti y nunca lo haré. Gracias por tu bondad y por todo lo que me diste en vida. Guardo conmigo todos los momentos que viví a tu lado, mamá, y hoy le grito al cielo que respetaremos tu memoria.

Madre, hasta que volvamos a encontrarnos en la eternidad.

Tu hijo Domingo