

Estamos a dos meses y algo de un próximo año nuevo, el 2022. Un fin y comienzo de año es un momento propicio para una reflexión consigo mismo: “Que hemos hecho que no debimos hacer y que no hemos hecho que debimos hacer”. Si quieres encausar tu vida tomando nuevos y atinados senderos que le den sentido a tu existencia, desde ya comienza a planificarte y esperar preparado el comienzo de un nuevo año y con él otra oportunidad para simplificar tu vida, seguramente gozarás de un 2022 maravilloso. Claro, disciplina y voluntad no debe faltar.
La vida placentera no se basa necesariamente en las pertenencias ni en los logros alcanzados, no está escrita la receta para la felicidad, pero probablemente sea la suma de un conjunto de hábitos, actitudes y tendencias la que haga posible perseguir el sueño de una vida basada en el bienestar y el placer de sentir que se puede llegar a disfrutar del día a día sin grandes planes. Os proponemos algunos ingredientes para llevar una vida placentera que nos parece que no pueden faltar a la cita con el goce por la vida: La vida placentera no se basa necesariamente en las pertenencias.
Las personas que gozan de mayor felicidad dan sentido a sus vidas con metas y objetivos motivantes. Conocerse a uno mismo y saber lo que realmente se quiere es clave para desarrollarse y sentirse realizado. Eso sí, siempre y cuando estas metas sean realistas; de lo contrario, pueden crear una gran frustración.
También se debe tener presente, sin duda alguna que, uno de los grandes logros en el avance de las sociedades ha sido el cuidado por la salud. Una alimentación equilibrada, la práctica de ejercicio físico, la higiene personal y los hábitos de sueño reparadores nos colocan en un marco de bienestar corporal que permiten a su vez la vivencia de sensaciones gratificantes y emociones positivas. Habitamos en un cuerpo que podemos transformar en nuestro templo particular, allá donde regresamos cada amanecer y que nos ofrece infinidad de posibilidades si lo mantenemos sano.
La casa es el hogar y el hogar la proyección de nuestra más preciada intimidad. Vivir en armonía también implica establecer un orden, un equilibrio y una estética en consonancia con nuestra personalidad. Deshazte de todo aquello que no utilices, limpia tu casa de objetos que ya no formen parte de tu presente y quédate con aquello que simbólicamente te hable de quién fuiste y quien eres. Mantén un orden exquisito, cuando todo está en su lugar la cabeza también es ordenada y liberada de cargas innecesarias. Haz de tu espacio vital un lugar con el que te sientas identificado, tu casa eres tú.
Ten presente que hay personas con las que tratas que liberan energías negativas por ello pon atención al tipo de relaciones que mantienes, elige con conciencia a las personas que quieres que formen parte de tu historia personal. Deshazte de vínculos tóxicos que no te aporten bienestar y cuida aquellos con los que te sientas libre para ser y actuar sin máscaras, sin deudas ni secretos. Las relaciones sociales son gratificantes cuando suman, careciendo de interés las que dañan y nos transforman en personas que no reconocemos.
Por igual, dedíca tu tiempo a actividades motivadoras. Trata de aportarle al mundo aquello que te hace virtuoso, da lo mejor de ti en el trabajo que elijas y desarrolla tus potencialidades, todos las tenemos, solo que cada uno en lugares distintos. Descubre quién eres, qué te mueve, qué te hace sentir en conexión contigo mismo y aprovecha tus mejores habilidades para hacer de ellas tu estilo de vida. La motivación está directamente relacionada con la percepción de éxito, dedicar el tiempo a actividades gratificantes es una de las mejores inversiones para una vida plena.
Recuerda que divertirse, sonreírse es uno de los mejores síntomas de salud mental es posiblemente el sentido del humor, la capacidad para reír y relativizar los sin sabores de la vida ayuda a digerir momentos vitales complicados y nos ayuda a conectar con los demás. Las actitudes positivas, alejadas de la queja y del victimismo potencian la salud, el bienestar y el placer.

Domingon.com
Resumen (Wayne Dyer)
1. Ordena tu vida – Sentirás una gran oleada de inspiración cuando te deshagas de cosas que ya no son útiles en tu vida – Así que mientras menos posesiones necesites asegurar, cuidar, desempolvar, organizar y mover, más próximo estarás de ser libre.
2. Elimina de tu agenda las actividades y obligaciones innecesarias e indeseables- Dile “no” a las exigencias excesivas, y no te sientas culpable de inyectar una dosis de tiempo libre a tu rutina diaria.
3. Asegúrate de que tu tiempo libre sea libre- Pasar una tarde leyendo o escribiendo cartas, viendo una película con un ser querido, cenar con los hijos o hacer ejercicio, es más inspirador que asistir a un evento en el que suelen abundar las conversaciones inútiles.
4. Saca tiempo para la meditación y el yoga- Saca por lo menos 20 minutos diarios, siéntate en silencio y establece un contacto consciente con Dios
5. Regresa a la sencillez de la naturaleza– No hay nada que sea más inspirador que la naturaleza, camina o acampa en el bosque; nada en un río, lago o en el mar; siéntate frente a una fogata, monta a caballo o esquía en la nieve.
6. Marca distancia entre tú y tus críticos- Dales una bendición silenciosa a quienes andan buscando defectos o son amigos de las confrontaciones y apártate de su energía tan rápido como sea posible.
7. Saca un tiempo para tu salud– Recuerda que tu cuerpo es el templo sagrado donde vives durante esta vida, así que saca un poco de tiempo cada día y haz ejercicio
8. Juega, juega, juega- Simplificarás tu vida y te sentirás inspirado si aprendes a jugar en vez de trabajar toda tu vida.
9. Disminuye el ritmo- Cuando vayas en tu auto, disminuye la velocidad y relájate. Desacelera tu forma de hablar, tus pensamientos y el ritmo frenético de todo lo que haces. Dedica más tiempo a escuchar a los demás; sé consciente de tu inclinación a interrumpir y a dar por terminadas las conversaciones, y opta más bien por escuchar. Detente y aprecia las estrellas en una noche despejada, o las formas de las nubes en un día gris. Siéntate en un centro comercial y observa cómo todas las personas parecen ir deprisa y sin rumbo alguno.
10. Haz todo lo posible para evitar las deudas- Recuerda que estás intentando simplificar tu vida, así que no necesitas comprar objetos que la complicarán y la trastornarán. Si no puedes adquirirlos, olvídate de ellos hasta que puedas hacerlo; al contraer deudas, sólo agregas más capas de ansiedad a tu vida.
11. Olvídate del valor efectivo- No te niegues a los placeres de la vida por razones monetarias; no determines tus compras por el hecho de obtener un descuento, y no te prives de sentir alegría porque no te hicieron una rebaja.
12. Acuérdate de tu Espíritu- Si la vida te parece muy compleja, rápida, desordenada, frenética o difícil, acuérdate de tu propio Espíritu. Estás encaminado a la inspiración, un lugar sencillo y pacífico en donde estás en armonía con la sincronización perfecta de toda la creación. Viaja mentalmente allí y detente con frecuencia para recordar lo que realmente quieres.
