The flag of Mercosur
The flag of Mercosur (Photo credit: Wikipedia)

 


Imagen activaBrasilia, 7 dic (PL) La incorporación de Venezuela como miembro pleno del Mercado Común del Sur (Mercosur) y el beneplácito para que Bolivia se sume a este bloque fortalece a esta agrupación regional, creada en 1991 y consolida el proceso de integración latinoamericano.

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, corroboró que la entrada de Venezuela transformó al Mercosur, pues sus fronteras ahora se extienden desde la Patagonia hasta el Caribe, lo cual representa un mercado de 275 millones de personas en un territorio de 12,8 millones de kilómetros cuadrados, el 72 por ciento de Sudamérica.

El bloque se erige como la quinta economía del mundo con las dos terceras parte de la reserva de agua dulce del planeta y con el 20 por ciento de las provisiones mundiales de petróleo, según estadísticas brasileñas.

Estos codiciados recursos vigorizan al Mercosur, cuyos objetivos y propósito parecen retomar un nuevo rumbo, que sin despegarse de lo comercial, se inclinan por tornar la cooperación entre sus socios en un instrumento de la integración regional.

La presidencia pro tempore brasileña y la suspensión de Paraguay en junio pasado, luego de la amañada destitución del presidente Fernando Lugo, favorecieron que los venezolanos ingresaran a este bloque, tras cuatro años de intentos, precisamente paralizados por el Congreso instalado en Asunción.

Medios políticos de Brasil llaman la atención de que después de la sanción impuesta a Paraguay se traslucieran con fuerzas voces que hablan de inclusión y de libre circulación de personas y movilidad académica dentro del Mercosur.

Rousseff confirmó que avanzan en la creación de un sistema integral de movilidad escolástica y una red de pesquisas, demandas estas complicadas por el Foro Social del bloque, promovido por Brasil.

Por ello, la cumbre del Mercosur en Brasilia registra signos de la inclusión, pues amén del ingreso de Venezuela, que participó por primera vez como miembro pleno, Bolivia rubricó el protocolo de adhesión al grupo y Ecuador confirmó que evalúa los pro y contras que representaría para su economía la incorporación a esa asociación.

Surinam solicitó asimismo su entrada al grupo como asociado, lo cual evidencia que el Mercosur se convierte en un ente ideal para la unión sudamericana.

Para Brasil, estos pasos denotan que América Latina hace la diferencia, con el fortalecimiento del Mercosur y el afianzamiento político de la Unión de Naciones Suramericanas, en medio de una crisis económica mundial que mantiene en jaque a Europa.

Los propósitos anunciados por el bloque en su declaración final se enfocan en aplicar medidas que reduzcan la pobreza y garanticen una mejor distribución de las riquezas.

No se trata de una ficción, pues el gobierno de Rousseff, contra viento y marea, garantiza empleo e invierte en las familias de menos recursos, ofrece capacitación y educación para sacar a millones de sus ciudadanos de la miseria y mejorar las condiciones de vida .

Además de la administración brasileña, la presidenta argentina, Cristina Fernández, abogó por la necesidad de no perder la voluntad política, imprescindible para transformar la realidad.

La cumbre del Mercosur denotó por ello un viraje en la concepción de avanzar hacia un mundo mejor, más equitativo y menos cruel, pero se precisa escuchar los reclamos de la sociedad civil y que estos se incluyan entre las metas y parámetros para medir el desarrollo de una nación o un bloque.

ls/lgo