Spanglish, el language of el futuro?
La notable unidad del español sorprende a los expertos consultados.Les sorprende para bien, al hablarse la lengua en territorios tan alejados entre sí. Un ejemplo: el filólogo hispano-mexicano Juan Miguel Lope Blanch hizo en 2000 un recuento de 133.000 vocablos seleccionados del habla de Madrid y descubrió que el 99,9% era vocabulario común a México.
Los riesgos de que el español se fragmente parecen pocos, pero sí creen los especialistas que la centralidad del idioma se va a trasladar a América, y que el español de España será una lateralidad.
Hay otras cuestiones donde existe mayor discrepancia. ¿Cómo influirá en el futuro del español la ciberlengua, esa nueva manera de escribir en sms, correos, Twitter…?
El profesor Ilan Stavans, de origen mexicano pero que vive en Estados Unidos, es más contundente. Está convencido de que esas innovaciones ortográficas introducidas en la lengua por la revolución tecnológica acabarán siendo de uso generalizado y admitidas por la normativa académica. Francisco Moreno, español, director académico del Instituto Cervantes, le pone un matiz al asunto. Cree que algunos de esos usos «podrían adquirir carta de naturaleza», pero no necesariamente los actuales «ya que los sistemas de escritura mediante teclado y dictado van cambiando, lo que afecta a la velocidad de escritura».
La prospectiva, el otear el futuro, es difícil en la lengua. Pero los expertos consultados se han atrevido a hacer alguna predicción global sobre el futuro de nuestro idioma.
Moreno tiene claro que seguirá creciendo, sobre todo fuera de nuestro territorio natural: «En Estados Unidos ha influido la llegada de emigrantes hispanohablantes; en Brasil, la firma del acuerdo del Mercosur; en Europa, el atractivo del mundo iberoamericano como mercado. Pero las razones culturales no son poco importantes: el prestigio de la literatura hispánica, el tirón mundial de la música latina, el éxito de la variada gastronomía hispánica, el atractivo de las telenovelas, la calidad de nuestro cine… todo coadyuva a que el español siga siendo una lengua en crecimiento».
Cree también que «las identidades culturales que hay detrás de las lenguas española e inglesa son tan fuertes que es difícil que se favorezca una fusión entre ellas». Más bien ve una competencia directa: «El español aspira a ser lengua franca en el mundo occidental; la alternativa románica a la lengua inglesa».
«En el momento actual es imposible pensar en la posibilidad de fusiones de lenguas, sobre todo de las importantes», comenta López Morales. Stavans no lo ve así. Piensa que la fusión «es un escenario factible. Un número considerable de hispanos en Estados Unidos ahora habla esa koiné, esa lengua bastarda».
Una pregunta final a los expertos. ¿Ven en el horizonte alguna otra frontera para la lengua de la frontera que nació en la vieja Castilla? Sí, la ven. «En el futuro, la influencia del chino mandarín tal vez pueda intensificarse, en forma de préstamos léxicos», dice Francisco Moreno desde el privilegiado observatorio del Instituto Cervantes. «No me sorprendería si en cien años el español se nutre del mandarín y del cantonés, o viceversa», agrega Stavans, desde su experiencia con el spanglish.
H. De la aspiración a la mudez. Daba problemas hasta en latín, que no sabía si era una letra o un signo. En español ha ido a más, hoy tienen ‘h’ palabras que hace siglos no la tenían: ‘ome’, ‘onra’, ‘onor’, ‘auer’… Fueron algunos eruditos los que sembraron el diccionario de haches. Hace siglos no era muda, se aspiraba, y sonaba como una jota suave. ¿Cómo pronuncias aún hoy saharaui? En Chile la suprimieron en 1844 y la rescataron en 1927. ¿Sobrevivirá en 100 o 200 años? Moreno: «Es probable que no». López Morales: «Sobrevivirá para siempre porque es muy necesaria en nuestra escritura, con siglos de tradición». Ilan Stavans, rotundo: «No».
¡. Amenazado a corto plazo. El uso del signo de apertura de las exclamaciones está bajando «a una velocidad de vértigo», comenta Moreno, lo que obliga a leer dos veces lo mismo para saber si estamos ante una afirmación o una exclamación.
¿. Amenazado a medio plazo. Está empezando a desaparecer en el ciberlenguaje, como el signo anterior, pero corre menos peligro porque aporta más información al que lee, es más necesario. Sin él, el que lee no sabe hasta el final de la frase, si se halla ante una afirmación o una pregunta.
;. Emparedado entre la coma, los dos puntos y el punto, su uso está bajando en el lenguaje escrito. Representa una pausa de duración media, y muchos usuarios optan por sus alternativas corta (,) o largas (: o .).
V. Indistinguible respecto a la b al pronunciarse, con frecuencia surgen voces que le piden a la Real Academia que la suprima oficialmente. El euskera lo ha hecho, y ahora Vizcaya es Bizkaia, pero en castellano tiene más tradición y quizá aguante más. O no.
Z. Crecer o decrecer. Hay quien cree que desaparecerá y se convertirá en ‘s’, porque muchos hablantes la pronuncian así, y quien cree que sustituirá a la ‘c’ en ‘zi’ y en ‘ze’. Publicado por Caalf






